Descripción
Como una oruga para poder convertirse en mariposa y levantar el vuelo sobre la pantalla. El guión, como posibilidad de texto escrito o guía, no existe más, no es necesario: ya es la película. Desde la última década del siglo XX los ecuatorianos que intentábamos hacer y estudiar cine, lo hacíamos viendo películas y leyendo textos de autores extranjeros.
Cuando teníamos suerte, nos empatábamos con los guiones de las películas que admirábamos. Los leíamos y releíamos para comprender el proceso, entender la forma, analizar la estructura, apropiarnos del formato. Ahora, casi 30 años después, la cinematografía nacional cuenta con Primer borrador, colección de guiones ecuatorianos de ficción, donde poder analizar, comprender y aprender a hacer cine. Nuestro cine, a partir de nosotros mismos: nuestros guiones y nuestras películas. Nuestras estructuras y nuestros tiempos; nuestras miradas y nuestras voces. Nuestros procesos.